2/1/16

Sentir, escuchar y observar sin miedo

Amor hacia las historias que cuentas sin palabras, certeza e incertidumbre en la misma oración de la vida...

Te escucho, te siento... te observo,
¿Cuánto ha pasado? ¿Cuánto camino?... Demasiada vuelta para hallarnos en el mismo destino.
Muchas sensaciones y falta de escalofríos. Tanta ilusión y miedo absurdo de perder lo establecido.

Te observo, te escucho... Te siento.
Seré el color sin nombre de aquel cuadro perdido, la distancia que recorre la sensación de olvido. "La nostalgia y su debate"... el extraño de aquel afecto sincero, respetuoso e intenso cariño.

Te siento, te observo... te escucho.
Aquello que expresa en alto tu sentimiento, lo que el mar susurra a través del viento. También el dolor que gritas por dentro, la llama que se enciende por lo alto y que arde en silencio.

Detenerse un momento para sentir, escuchar y observar sin miedo... ser capaces de manejar el empuje imparable del tiempo.