9/5/13

Frente al Miedo

Parecen los días iguales mientras nos hundimos lentamente entre los tentáculos del tiempo…
Sociedad agotada por la mentira, la corrupción, el engaño y peor aun… la vergüenza de saber que es posible dar más pero que por su mismo peso, queda limitada ante el miedo a perder más.
Son momentos de incertidumbre frente a los cuales debemos abrir nuevos ventanales de cambio. Saber, sentir y desear que se pueda.

Cuando algo es tan simple de ver con los razonamientos del día a día, debemos comprender que nos deslumbra la peor de las bestias, la sensación del miedo.
Ese miedo audaz capaz de adentrarse  a recorrer cada parte de nuestro cuerpo, llenar nuestra mente de temor, darnos elección de preferir ir arrodillado por un sendero de tortura y dejarse llevar por la corriente de nuestro final, frente a despertar de esta pesadilla injusta que quiebra los corazones, dejándolos sin dignidad. Nos ciega ese miedo, al que deberíamos enfrentar con coraje y responsabilidad.

Nos desafían nuevos retos, batallas de conciencia. Aprendamos a ser y sobre todo a sentir, sentir el alrededor, la luz del sol, la bella vegetación, el agua correr libre, la hermosura del amanecer y los miles de caminos que nos faltan por recorrer. Debemos apreciar lo que conlleva creer que siempre vallamos a ganar. Una derrota del tiempo que puede enseñarnos, que calme esa prepotencia humana, que nos alumbre la humildad de saber que somos débiles y por más que queramos volar jamás nos saldrán alas.
Tomemos esta tempestad como una oportunidad de renovación, un impulso hacia la verdadera humanidad, la de desear el bien a tu hermano al igual que para ti mismo. Ver que en la hermosura de la inspiración queda reflejado nuestro plan de futuro, que debe ser colorido frente a las sombras, ágil frente a las múltiples barreras y sobretodo valiente ante el miedo de volver a fracasar.

2 comentarios:

Silvia.F dijo...

Bella entrada en tiempos tan difíciles como los de ahora¡ me encanta :D

María Paula P. dijo...

Precioso... Me has hecho llorar, cuanta verdad.
Pero qué difícil es enfrentarte al miedo... al miedo que proviene de uno mismo y sólo de uno mismo. El miedo de no realizar tus sueños, de fracasar nuevamente. Que miedo más horrible...
Que miedo tan tortuoso.
Que miedo tan valiente.