20/5/13

4 Años... Llenos de esperanza

Cambian las circunstancias a lo largo de los años, pero queda intacta la voluntad de alcanzar los grandes objetivos que tienes marcados.
Y por ellos luchas, por ellos continuas el sendero ganando duras batallas ante el rencor y el miedo, sobrepasando los obstáculos sin temor a la derrota puntual y con la certeza de alcanzar tus metas, de lograr salir de los oscuros laberintos y volver a triunfar.
Mientras caminas en los momentos de calma, sientes que la inspiración te arrastra, te protege y te reactiva frente a cualquier tempestad, te da energías para seguir sin pedirte explicación. Que Allah proteja el valor de mi inspiración.

Y necesitas saber que debemos vivir con la continua esperanza, una sonrisa sincera que apacigüe el ardor del silencio, un te quiero profundo de la inspiración que te acompaña día y noche a lo largo del trayecto, entender que los pequeños momentos, unidos, son la clave de la felicidad entre el turbulento paso del tiempo.
Un año fue conocerte y viajar desde el principio de una larga historia, dos años para cogerme de la mano y luchar ante las injusticias escribiendo PAZ en cada una de nuestras memorias, tres años trabajando día tras día para dejar un camino liso a la generación sin precedentes que puede llenarnos de alegrías y glorias, y comienza un cuarto año de seguir creciendo juntos, llenarnos de valentía, esperar el mañana con los brazos abiertos, desear cambiarlo con el corazón lleno de esperanza y con la mente llena de bellos recuerdos.

 

9/5/13

Frente al Miedo

Parecen los días iguales mientras nos hundimos lentamente entre los tentáculos del tiempo…
Sociedad agotada por la mentira, la corrupción, el engaño y peor aun… la vergüenza de saber que es posible dar más pero que por su mismo peso, queda limitada ante el miedo a perder más.
Son momentos de incertidumbre frente a los cuales debemos abrir nuevos ventanales de cambio. Saber, sentir y desear que se pueda.

Cuando algo es tan simple de ver con los razonamientos del día a día, debemos comprender que nos deslumbra la peor de las bestias, la sensación del miedo.
Ese miedo audaz capaz de adentrarse  a recorrer cada parte de nuestro cuerpo, llenar nuestra mente de temor, darnos elección de preferir ir arrodillado por un sendero de tortura y dejarse llevar por la corriente de nuestro final, frente a despertar de esta pesadilla injusta que quiebra los corazones, dejándolos sin dignidad. Nos ciega ese miedo, al que deberíamos enfrentar con coraje y responsabilidad.

Nos desafían nuevos retos, batallas de conciencia. Aprendamos a ser y sobre todo a sentir, sentir el alrededor, la luz del sol, la bella vegetación, el agua correr libre, la hermosura del amanecer y los miles de caminos que nos faltan por recorrer. Debemos apreciar lo que conlleva creer que siempre vallamos a ganar. Una derrota del tiempo que puede enseñarnos, que calme esa prepotencia humana, que nos alumbre la humildad de saber que somos débiles y por más que queramos volar jamás nos saldrán alas.
Tomemos esta tempestad como una oportunidad de renovación, un impulso hacia la verdadera humanidad, la de desear el bien a tu hermano al igual que para ti mismo. Ver que en la hermosura de la inspiración queda reflejado nuestro plan de futuro, que debe ser colorido frente a las sombras, ágil frente a las múltiples barreras y sobretodo valiente ante el miedo de volver a fracasar.